Luego de haberle respondido casi todas sus preguntas, invente que tenía cosas que hacer y me despedí del chico. Salí de su casa jurándome que él me había mentido, pero ya se daría la oportunidad de saber la verdad. De alguna manera.
Volví a ver al chico días después, ya no en su casa, si no en la calle. Aun no había terminado de leer todos los números que le había prestado, le dije que lo leyera tranquilo, que ya luego me los entregara, pero que eso si, me los cuidara muy bien.
Días después, recibí un sms de “el chico de los cómics”:
“kokito como estas? ya termine con los cómics. kieres q te los lleve o vienes a recogerlos? responde ha XD”“yo voy, dime a q hora puedo pasar”
“si kieres ahora, no hay nadie en casa”
“ok, voy para allá”
Veinte minutos después, ya estaba en su casa, en su sala me saludo su perro “el cachetón”, muy tierno por cierto, solo que tiene la carita de malo, conversamos sobre lo que habíamos hecho durante los días que no nos habíamos visto, me contó algunos problemas que tuvo durante esos días con sus padres, trate de “aconsejarle” y como que le importo poco, solo le importaba su rebeldía. Guarde los cómics en mi mochila y me dispuse a despedirme, me detuvo contándome que había conseguido unos DVDs de Batman en formato anime, me los ofreció y yo acepte, “entonces ven, subamos a mi cuarto para que veas otras cosas”.
Juro que eso fue más que mandado de su parte, mi mente empezó a pensar en mil posibilidades de lo que podría pasar, estábamos solos, mi mente cochina pensó en todo, pero el chico parecía estar de lo mas tranquilo, aun tenia la duda de que en realidad sea gay, pero también estaba la posibilidad de que no lo sea, y si hacia algo “malo” este me tomaría por un “depravado”, y lo que menos quería era dar una mala imagen.
- Mejor no. Ve tu solo y yo te espero aquí – le dije
- ¿Por qué?
- No quiero invadir tu privacidad, un cuarto es privado – que respuesta más tonta
- OK… es eso, o ¿tienes miedo?
- ¿miedo? ¿a que le tendría miedo?
- N-no se… solo digo – dudo en decir más
- ¿estas tratando de jugar chico?
Me dio esa impresión, pero yo no quería jugar con un niño, ya no me cabía la menor duda de que “mi chico de los cómics” si era gay, su forma de actuar me lo dijo, agarre mi mochila y me despedí, pero antes de salir de su casa le dije “lastima que seas muy niño”.
Luego de aquel día, nos hemos vuelto a ver, intente una vez más que me dijera que si era gay, pero solo obtuve como respuesta “ni yo se que soy”, y no es que yo quiera “sacarlo del closet” de cualquier forma, solo que tengo esa curiosidad, curiosidad que desde aquella tarde en su casa esta casi al 90% confirmada. Todo a su tiempo, el chico es lindo y no perderé su amistad de una manera tan tonta, lastima que sea tan menor que yo. No estoy para “cuidar ni enseñar”.



