jueves, 17 de diciembre de 2009

CUANDO UN AMIGO SE VA, ALGO SE MUERE EN EL ALMA.


Miércoles; acababa de llegar de mi pequeño pero divertido viaje por Trujillo y Otuzco, y traía en un cuaderno algunas cosas que había anotado para no olvidarme de escribir, no solo en mi agenda-diario si no también, en el blog. Llegue temprano a Lima, a eso de las 7 de la mañana, inmediatamente me dirigí a mi casa, me bañe y me puse a escuchar música, tenia sueño, pero no quería irme a dormir.

Recibí un mensaje de texto de mi amiga Sol, preguntándome si ya estaba en Lima, le respondí que si, e inmediatamente le conté sobre mi experiencia divertida en Trujillo, luego me dijo que se vería mas tarde con Macarena que si me animaba a salir con ellas la llamara. Le dije que le pasaba la voz.

Ya en la noche, a eso de las 10 y tanto, recibo la llamada de Macarena, quien me decía que si había visto las noticias, le dije que no, yo no suelo ver noticias, solo las leo, me dijo que había pasado algo malo ¿Qué pasó? Le pregunté, a lo que me respondió “Miguel esta muerto”.

No le creía, era imposible, si yo le había mandado un sms… claro, no me respondió el mensaje “¿a que hora le mandaste el mensaje?” me preguntó Macarena con la voz entrecortada, le dije que al medio día, ella me dijo que Miguel había muerto a eso de las 7 de la mañana.

7 de la mañana, mientras que yo regresaba a Lima, él acababa de morir. Le pregunté que era lo que había pasado, un accidente de transito, un robo a mano armada… ¡¿Qué?!

“Miguel se suicido lanzándose del piso 16 del edificio donde vive” ¡¿suicidio?! ¡¿Miguel hizo que?! No, eso no podía ser cierto. Miguel no es de esos.

¿Qué lleva a una persona al suicidio? ¿Qué pasa por su cabeza?

Miguel era sencillo, había logrado tanto siendo tan joven, jodido como él solo, inteligente, perfeccionista, impulsivo, pero sobre todo… un buen amigo.

No me interesa ahora, hacerle preguntas si lo tuviera frente a mi, no, lo único que me interesaría, es decirle, por ultima vez, que lo quiero.

Descansa en paz amigo, tus motivos habrás tenido para hacerlo, yo solo se, que fuiste muy buena influencia en mi vida. Aun es pronto para asimilar la noticia, le di un fuerte abrazo a tu hermana luego de enterrar tu cuerpo y le dije lo mucho que te quería.

Si solo hubieras dicho algo para ayudarte… pero eso ya no sirve de nada. Ahora ya no estas aquí entre nosotros, espero, de corazón, que estés donde estés, encuentres la paz que buscabas, y ya nos estaremos viendo algún día, para seguir riéndonos de aquellos que alucinaban “leer” lo abstracto, talvez nuestras almas, algún día, caminen juntos por el malecón de La Punta, lugar que te gustó conocer cuando te invite ir aquella tarde de invierno y me dijiste que querías vivir y morir ahí, escuchando el delicioso sonido que hacen las olas al chocar en las rocas. Fácil juntos, algún día, podamos vivir en aquella casa grande, el cual cuando lo viste por vez primera, como un niño grande, sonreíste y me dijiste “esa es la casa que yo quiero Kokito”.

Recuerdo ahora situaciones que pasamos juntos en grupo y sonrío, porque fueron momentos en los cuales éramos sinceros entre nosotros… es entonces cuando pienso que esos momentos nunca mas se repetirán y trato, pero no puedo, evitar que algunas lagrimas caigan.

Te extrañare siempre Miguelin, siempre… gracias por haber sido mi amigo.


*[Miguel no tiene nada que ver con el Miguel que mencioné en una entrada antigua].

lunes, 7 de diciembre de 2009

LA VIDA FUNCIONA ASI


Hablando hipotéticamente:

Digamos que A confía en B y le cuenta algo muy personal. Digamos también que a B "se le chispotea" y se lo cuenta a C porque quiere compartirlo con C.

¿Qué pasó? ¿Acaso B no prometió guardar el secreto? Digamos que B confía ciegamente en C, pero... por algo A no se lo contó directamente a C ¿no? Puede que C se lo cuente a D y a E. Dicho sea de paso... los comentarios de E son bastante estúpidos: Una razón más para no comentarle a E.

Digamos que A tiene ya experiencias negativas al respecto con F, G y H. Por eso que A no les cuenta lo suyo. ¿Qué pasa si D comienza a contar a los cuatro vientos lo de A? Pronto tooodo el abecedario se enteraría, cosa que en un principio A no deseaba.

¿Qué se aprende de esto? Reconsiderar a quien uno le cuenta las cosas para evitar futuras decepciones. No es malo para A, sino para el resto de letras que no se enteraron DIRECTAMENETE POR A.

Hay que tener en cuenta que A no confiará en B igual, aunque así lo parezca. La vida funciona así. Si se traiciona la confianza de una persona, a esa persona le costará mucho volver a confiar en uno.

viernes, 27 de noviembre de 2009

[UNTITLED]


- Que bueno que vayas a tener vacaciones. Ahora si podrás divertirte, relajarte, disfrutar del verano aunque no te guste, pero si de los atardeceres, eso si que te gusta.
- Bueno Betin, tú y yo vamos a disfrutar del verano.
- Este… bueno… no lo creo.
- ¿Por qué lo dices?
- Estaré todo el verano fuera del país.
- ¿Qué? ¿Cómo?
- Lo sabias, esto ya lo tenía planeado desde hace meses…
- Si claro, me lo habías comentado… ¿Cuándo viajas?
- La quincena de diciembre
- ¡¿pasaras las fiestas lejos?!
- Si.

Disimulé que me parecía bien, aunque le confesé que me hubiese gustado pasar la navidad y el fin de año a su lado, disfrutar de esas fechas que me gustan tanto, en su compañía, me dijo que si yo quería que él se quedara se lo dijera, pero le dije que no, que los planes que se han hecho con anticipación no se deben cambiar por nada, a no ser que sea realmente importante, y aunque él me decía que yo era importante, se que no lo soy, aun, lo suficiente como para que cambie sus planes. Creo que yo no lo haría, no se, yo suelo programar mis cosas y muy difícilmente las cambio. Disimule y no volví a tocar el tema, ya no tenia sentido y no tenia, personalmente, ganas de seguir escuchando lo de su viaje. El verano lo pasaría solo, sin él. Y me siento estúpido al pensar en todo lo que tenía planeado para las vacaciones junto a él. Ya no vale ni siquiera mencionarlos.

Usando la imaginación y fantaseando, llego a la siguiente decisión:

Lo citare un día antes de su viaje, lo esperare en un lugar desolado y cuando llegue, le haré oler un ‘perfume’ y que en realidad será eso que hace dormir, luego, lo subiré al auto y me lo llevare a una casa que talvez, alquile, lejos de donde vivimos, fácil en algún pueblo joven, alejados de nuestros respectivos barrios, lo atare a la cama, con mucho cuidado para no lastimarlo, le diré que lo quiero tener cerca, él aun estará inconciente, lo besare y dormiré a su lado, abrazándolo con ternura. Luego el seguro despertara y me preguntara que esta pasando, le explicare que él me llevo a esto, porque yo no quiero quedarme todo el verano sin él…

Tonterías mías. No tiene sentido, igual no serviría de nada. Beto se va por tres largos meses y yo me quedare bronceándome en esta ciudad caótica sin su compañía.

sábado, 21 de noviembre de 2009

KIORPY 2009

“Premios Kiorpy 2009”, bien alucinado ¿no? Pero me gusta como se lee y como suena. Para empezar con la ‘premiación’ debo de explicar que significa todo esto.

La palabra Kiorpy en si, no existe, al menos, no que yo este enterado, fue un ‘invento’ mío cuando tenia unos 16 años, jugando a buscar Nicks, invente la palabra Kiorpy junto a mi ex amigo inseparable Miguel (de él ya hable en una de mis entradas al inicio del blog), fue divertido y desde entonces, él me solía llamar Kiorpy, claro, todo cambio… esa historia ya la conocen.

Uso la palabra Kiorpy en casi todo y me gusta, creo que la voy a patentar, según un tío dice que no es difícil, que él me puede ayudar, así que la cosa va en serio.

Ok, a los premios, decidí hacer estos premios pensando en agradecerles a los “ganadores” lo importante que han sido durante este año en mi vida Blogger. He aprendido mucho de cada uno, de una u otra manera, y se los agradezco. Algunos me han seguido desde el inicio, y otros son (casi) nuevos, pero aun así, me han enseñado mucho y no tengo como agradecerles. Espero seguir contando con cada uno para el próximo año, ya casi termina el año y no quiero dejar de decirles “GRACIAS”.

El premio es personal, no tienen que pasárselo a 5 o más personas, es para cada uno, tampoco tienen que hablar bien de mi en algún post nuevo. Solo acéptenlo y hasta el próximo año, en una “nueva edición” XD

No hay categorías como “Blog del Año”, “Blog Amistoso”, “Mejor Nuevo Blog”…

Yap. Ahí les va los premios, espero les guste. Trate de igualar la forma original de algunos blogs al escribir sus nombres. Para ser los primeros premios me gustan.

Nada más chicos. GRACIAS.

PD. Quiero agradecer a Andrés y a Barbarita, ellos no tienen blog pero siempre me andan visitando y dejando sus comentarios, los quiero.

LOS GANADORES:
























martes, 17 de noviembre de 2009

... SI, CREO QUE SI.

Un mes… UN MES JUNTOS. Es increíble como pasa el tiempo, me siento extraño algunas veces, cuando despierto por las mañanas de la forma como ya me acostumbre a despertar, él me timbra el celular a las 7 de la mañana y no deja de timbrarme hasta que le mande un sms con un “¡ya me desperté! ¡Buenos días!”. Como él mismo dice, es un despertador para mi, y es cierto, yo para levantarme temprano siempre ha sido una pesadilla, mi mamá era la que siempre entraba minutos antes de las 8 para despertarme con su voz asustada “¡ya es tarde!”. Ahora, yo me levanto temprano, gracias a Beto.

¿Mal acostumbrándome? Si, creo que si.

Nunca he sido de muchas caricias, no quiero decir que no sea romántico, lo soy, pero a mi manera. Beto no pierde oportunidad para tomarme de la mano, juntar su cabeza a la mía, decirme cosas al oído y que me hacen reír, me manda mails o sms luego de vernos solo para decirme “me olvide decirte…” y casi siempre son tonterías que me gustan y me divierten. Cuando estamos solos, viendo TV en su casa o en la mía, me rasca la cabeza y, quien me conoce bien, sabe que eso me hace dormir. Él me dice “duerme, no te preocupes, yo velare tus sueños” pero hasta ahora no he dormido con él presente, creo que en parte siento algo de vergüenza hacerlo, no se, pero lo que si me gustaría, es despertar a su lado algún día.

¿Mal acostumbrándome? Si, creo que si.

Él estudia y trabaja, los fines de semana trabaja hasta tarde, y me jode que nunca podamos salir a una disco, a un bar, y amanecernos, él me dice que ya habrá tiempo, que no me ponga de mal humor, y empieza a cantar cualquier canción estúpida que me hacer reír y se me pasa el mal humor. Beto es así, puede su día estar cayéndose, pero siempre cree que las cosas mejoraran, yo soy así, pero creo que me gusta la idea de que alguien, algunas veces, me de ánimos.

¿Mal acostumbrándome? Si, creo que si.



He descubierto algo durante este mes que llevamos juntos… ¡soy celoso! Antes lo he sido, creo, pero ignoraba ese sentimiento, ahora, se me hace difícil. No quiero imaginarme a Beto encontrándose por casualidad con algún ‘ex’ o con “Meli”, la amiga que lo quiere no como amigo si no como algo más, y esto porque ella no sabe la verdad. ¡Ellos comparten clases! Y eso no me agrada. Él lo sabe, y me dice que no sea tonto. Él también es celoso, ya me lo demostró. Pero me siento extraño siendo yo el celoso. Al final, Beto me abraza y me dice ‘Kokito celoso’.

¿Mal acostumbrándome? Si, creo que si.

Él es el culpable de que me sienta extraño, de querer que amanezca rápido para volverlo a ver, de querer escuchar su voz, de sentir su cuerpo junto al mío, de desear besarlo, de agradecerle a alguien, a Dios, a la vida, la ‘suerte’, sea a quien sea por haber permitido que él y yo nos conociéramos y que desde el primer momento, sintiera, viendo esa sonrisa perfecta, que llegaríamos a estar juntos.

¿Mal acostumbrándome? Si, creo que si.

Es muy pronto para decir que ‘lo amo’, pero no es muy pronto para decir que lo quiero, y bastante. He aprendido mucho de él, no solo llevamos un mes como pareja, llevamos meses de conocernos, de ser amigos, de ser confidentes, de estar unidos por alguna razón inexplicable, por los gustos musicales que compartimos, por el amor al café, por el que preferimos el invierno antes que el verano, por muchas cosas que nos unen más.

¿Mal acostumbrándome? Si, creo que si.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Maldita Gripe. Navidad Anticipada

Estoy resfriado, y eso no me gusta. Me pongo de mal humor, no puedo dormir, me duele la cabeza, el cuerpo y eso me jode. Tengo muy mal aspecto, me doy ‘asco’. Odio estar enfermo.

El martes cuando fui al trabajo, Paco (mi ‘jefecito’) me dijo “mañana no me vienes a trabajar, no quiero que nos contagies, te quedas en casa y te curas ¿entendiste?”, obviamente que yo gustoso de quedarme en casa y dormir hasta tarde, Paco anda un poco traumado por la mal llamada ‘gripe porcina’.

No pude dormir toda la noche, no podía respirar, daba vueltas y vueltas en mi cama, renegaba de haber tomado cosas heladas el fin de semana que había pasado. El sábado ultimo había ido al Lola, un amigo celebraba su cumpleaños y asistí, le dije a Beto para ir, pero los fines de semana suele trabajar hasta tarde, así que no me acompaño. Salí de la disco a las tres y tanto de la mañana, sentía que la garganta me dolía y estaba seca, mas de media hora parado bajo la llovizna limeña para tomar un taxi que me cobrara decentemente. Llegue a casa y abrí la refrigeradora, tome un delicioso refresco de maracuyá helado, al día siguiente, hartas gaseosas heladas y un frappuccino. El lunes ya estaba estornudando y con dolor de cabeza. Maldecía haber tomado cosas heladas todo el fin de semana.

El miércoles desperté peor, me di un baño y me senté en el sofá, dispuesto a ver televisión, pero no encontré nada interesente, me puse a ver videos musicales, pero todo me parecía aburrido, use la computadora por algunas horas, almorcé, luego mi mamá se fue a la casa de mi abuelita, mi hermana llego de su clase en la universidad, empezó a molestarme, y yo a ella, luego vino su enamorado, estábamos conversando cuando suena mi celular, era Beto.

- ¿Cómo estas? – me pregunto.
- Fregado – respondí de malas ganas.
- Me imagino… estoy yendo para tu casa.
- ¿Qué? ¿Para que?
- Quiero verte.
- ¡No! ¡Doy asco! No vengas.
- No seas tonto, quiero verte, no te veo desde el domingo.
- De verdad Beto, estoy más feo que de costumbre.
- Ya estoy cerca, si no me abres la puerta… soplare y soplare hasta que las paredes se derrumben y pueda entrar.


Mi hermana me miro sonriendo, su enamorado nos miro, como tratando de comprender que estaba pasando. Les dije “un amigo”. Mi hermana me volvió a sonreír. Él estaba más confundido.

Tocaron el intercomunicador, mi hermana atendió, “kOkO te buscan”. Baje casi corriendo, abrí la puerta y Beto estaba ahí, me dio un abrazo y me dijo que entrara al auto, así lo hice.

Subí al auto y me senté en el asiento del copiloto, en la bandeja de poner bebidas habían dos vasos del Starbucks, me sorprendió ver el color rojo de los vasos, ya habían salido los diseños navideños.

- Te traje chocolate caliente con un poco de canela y coco, espero este caliente.
- Gracias… ¿y tu que vas a tomar?
- Un simple café del día.
- Jajajaja… OK.
- No te veo más feo de lo normal.
- “GRACIAS” por eso.
- Te he extrañado Kokito.
- Y yo a ti.
- Debes de mejorarte, el domingo debemos de festejar nuestro primer mes.
- No creo que me dure mucho esta maldita gripe.


Conversamos un buen rato, haciendo algo de planes para el domingo, luego nos despedimos, él tenia que irse a su clase en la universidad, antes de entrar a la casa, Beto me dice “espera”, abre la puerta trasera del auto y saca una bolsa de papel, era del Starbucks, me lo dio con un “es para ti” y me lo entrego, abrí la bolsa y de su interior saque una taza navideña del Starbucks, una taza bien redonda de color verde, con la frase “Merry Christmas”, una taza navideña del Starbucks.

- Feliz Navidad Anticipada Kokito.

Lo abrace y le agradecí, era hermoso el detalle, Luego nos despedimos y subí con mi regalo, mi hermana estaba en la cocina, le enseñe lo que me había regalado Beto, me pregunto que era Beto de mi, le dije que éramos pareja, estaba contenta. Pero ahora venia la gran pregunta ¿Qué diré cuando mi mamá me pregunte por esta taza? Mi hermana me respondió “me gustaría decirle que yo te lo regale, pero sabrá que eso no es cierto, así que solo te quedan 2 opciones, escondes la taza y finges en diciembre que te lo acabas de comprar o… le dices la verdad”.

PD: Si! Soy Adicto al Starbucks!

jueves, 29 de octubre de 2009

HALLOWEEN


Ya mañana es Halloween, fiesta ‘mundana’ traída de ‘gringolandia’. Fecha que me divierte en realidad, no lo festejo, lo que me gusta de estas fechas es que puedo salir a las calles con mis amigos o mi hermana (en el caso de que mis amigos ya tengan juerga asegurada y yo no, más triste). En fin, a como iba, me gusta salir por las noches y ver a los cientos de niños disfrazados por las calles, al menos por mi barrio veo mucho de esto, incluso tocan las puertas y te piden dulces y todo (ya me siento en ‘gringolandia’) es divertido, pero también amerita ver una buena peli o contar historias, eso era lo que hacíamos mis primos y yo en estas fechas, cuando éramos chibolos (10 a 13 años).
Recuerdo una noche, cuando yo tenia 16 años, habíamos quedado en ir todos a la casa de mis abuelitos en el distrito de La Punta (siempre ha sido y será nuestro punto de reunión), mis primos (Rich. Ev. Dan. Ale. Jul. Kia. y Yo) habíamos planeado pasar la mejor noche de brujas de nuestras vidas (entusiasmados como nunca).
Nuestros planes:
- llegar a la casa a eso de las 5pm.
- Arreglar la sala, es decir, desocuparla para hacer nuestro ‘campamento’.
- Alquilar la película de terror.
- Comprar papitas fritas, canchita, gaseosas, y los dulces que podamos conseguir. Y poner nuestras caras de tristes para que nuestra abuelita nos prepare pollo frito con papas.
- A las 7pm salir a la calle, los más pequeños (Ale. Jul. Kia) se disfrazarían de lo que habían planeado.
- A las 9pm estaríamos en casa y veríamos la peli de terror “El Exorcista”.
- Luego de terminar la peli, contaríamos cuentos.
- Y todos dormiríamos en la sala.
Créanme que todo lo hacíamos como lo planeábamos, claro que agregándole chistes, bromas pesadas, dizque ruidos extraños que escuchábamos, sombras que nunca habíamos visto pero que hacían que la noche sea mas que entretenida.
Y mi abuelito nos contaba historias de su pueblo, “El alma en pena de los cañaverales”, “La Llorona”, “La Bruja de Caucato” “El hacendado que vendió su alma al diablo”… historias que ahora ni miedo me dan jajajaja… y siempre mi abuelita diciéndole “cholito, cuidado que asustas a los chicos” y nosotros respondiendo “¡no mamá Pepa esta bien”.
Días que recuerdo y que me hacen reír. Éramos tan tontos, cada vez que lo contamos entre nosotros, nos burlamos y nos solemos decir “¡que estupideces hacíamos! ¡y era emocionante para nosotros!”. Pues si, eran tonterías de niños, pero tonterías que nos divertían y que nos unían. Días que no volverán. Ahora cada uno ve a que fiesta asistir, o hacer otros planes.
En mi caso, no suelo ir a fiestas, esa noche siempre para repleta de gente, así que prefiero, como conté líneas arriba, salir y ver a los niños disfrazados, me parece divertido. En algunos lugares hacen shows y tocan grupos. Algo relax para ese día.
Y para terminar este post algo improvisado, contare cuales son mis miedos más ‘miedosos’:
  • Me da terror de solo pensar que alguien me puede obligar a entrar a una cueva. Entre a una hace años, cuando era mas chibolito, y créanme que no fue buena, desde entonces, tengo miedo a las cuevas.
  • Le tengo miedo a toda clase de roedor. Ratón, rata, murciélago, ardilla (una vez me mordió una). Juro que cuando veo alguno de esos animales me quedo paralizado.
  • No me gustan los lugares abandonados, me dan ‘miedito’. Hace unos años atrás recorrí un “pueblo fantasma” en el norte del país, en Sechura, hay un lugar que se llama “Chilluyache” (creo que así se escribe). Si bien, fue emocionante, no lo es cuando llega a oscurecer (historia que contar en un próximo post).
  • La única película que me hace temblar y que yo, todo masoquista la veo para estas fechas (tengo el DVD especial, el doble y ¡original!) es “El Exorcista”.
  • Me da miedo imaginar que puedo despertar en la madrugada y ver algún insecto en mi cara o en mi cuerpo (cucaracha, araña, cien pies, moscas grandes, etc.). Por eso roseo insecticida en mi cuarto y sala todas las semanas, por las dudas.
  • Suelo levantarme en la madrugada y salir a la sala para mirar por la ventana que da a la calle, todo normal, pero cuando voy de regreso a mi cuarto, me da miedo voltear, y no se por que jejejeje… pero me da miedo.
  • Nunca he conducido en carretera hacia alguna provincia, pero no me gustaría hacerlo nunca, me han contado cada cosa, que mejor no arriesgarme, por eso cuando viajo, prefiero hacerlo en un bus interprovincial.
  • Me dan miedo las calles desiertas y oscuras. Reconozco que cuando he ido a dejar alguna amiga luego de una juerga (y que vive casi cerca), tomo un taxi. Nica camino.
  • Los cementerios, he ido muchas veces porque me gusta fotografiar en esos lugares, salen muy buenas fotos, pero por el ‘pabellón’ (no estoy seguro de este termino, pero en fin) de niños, es ¡horrible!, por experiencia lo digo.
  • No me gustan y me dan miedo las iglesias católicas, ver esas imágenes me da miedo. Las otras iglesias o templos de otras religiones no he entrado. Así que no se como serán.
  • Me da miedo pensar que puedo ir obligado (digamos, pagar una deuda), a una fiesta cumbiambera, chichera. Jajajajaja… ya se me acabaron los miedos. Creo.

Creo que es el post más hueco que he escrito durante estos 6 meses de existencia de mi sencillo blog. Bueno, suele pasar.

¿y el día de la canción criolla?... bueno, yo lo celebro en fiestas patrias jejeje..

viernes, 16 de octubre de 2009

YO & YO

Estoy feliz
¿Por qué?
Porque estoy enamorado
¿Enamorado? ¿De quien?
De Beto
¿Quién es Beto?
El chico del Starbucks
¿El de la cafetería?
Si… y desde el primer día que lo vi me enamore
No jodas! Como te vas a enamorar a primera vista ¡eso no pasa nunca!
A mi me paso… y lo quiero
¿Es una broma? Mira que tampoco te puedes ilusionar de cualquiera.
Él no es cualquiera y mucho menos es una simple ilusión… es Beto, el chico que quiero.
No se que mas puedo decirte, no soy muy bueno para estas cosas.
Mejor no digas nada y dame un abrazo… de esos que me gustan, ya sabes cuales son.
¿Los azules? Pero si ya tienes quien te de esos y muchos más.
Eres mi amigo ¿no?
Si ¡claro que si!
Entonces quiero que sepas que siempre voy a querer un abrazo tuyo.




Hoy que escuche a Beto diciendo todo eso, debo de reconocer que te quiere
¿Dudabas de que me quiera?
Para ser sincero… si. Ya te han lastimado mucho y aunque me salgas con que el pasado es el pasado… se que…
Escúchame. Beto es mi presente y es mi futuro, no se por cuanto tiempo, pero es mi futuro y espero que lo sea por mucho tiempo.
Ve despacio esta vez ¿si? No se si pueda seguir sacando fuerzas para consolarte y para andar mostrándote el lado bueno de las cosas.
Ya no soy un chiquillo kOkO, y esta vez no le estas viendo el lado bueno.
Pero siempre sueles tropezar con la misma piedra kOkO. No creas que me quejo, no es eso… solo que has estado de lo más tranquilo y empezar con una relación… es complicado.
Beto no es una piedra en mi camino… lo se.
¿Tan seguro de eso?
Segurísimo
Veo que tendré que acostumbrarme a escuchar esas tonterías por un buen tiempo.
Jajaja… si, tienes que acostumbrarte.
Bueno. Si eres feliz, yo lo seré.

martes, 6 de octubre de 2009

HACE MUCHO TIEMPO SOLIAMOS SER AMIGOS, PERO…


Una tarde gris cualquiera del año 2005

- ¿Eres gay?...

Su voz sonaba extraña, lamente haberle dicho que era gay, pero quería ser sincero con él, sentía que tenia que serlo, sus bellos ojos celestes ya no brillaban como antes, ya no podía ver esos dientes blancos cuando sonreía, ahora el estaba serio, lo mire deseando encontrar una sonrisa oculta entre toda esa expresión seria.

- Parece que eso te incomoda FM ¿o me equivoco?
- Es que… no se. Es complicado para mí.
- ¿Por qué es complicado?
- ¿y por que me lo has dicho?
- Porque eres mi amigo y quiero ser sincero contigo
- ¿Sincero? Ja! Lo que creo es que solo quieres burlarte de mí.
- ¡¿Qué?! ¿burlarme yo de ti? ¡no!
- Sabes que pertenezco a un grupo cristiano y lo haces para ver mi reacción.
- ¡Claro que no! Soy 100% sincero contigo… soy gay
- ¡Cállate!
- Que idiota que te pones cuando te encierras en tus ideas
- ¿Idiota yo? Eres tú el idiota. Crees que haces bien andar gritándolo a los cuatro vientos ¿te sientes orgulloso de ‘ser lo que eres’?
- No tengo porque sentirme avergonzado… pensé que seria mejor ser sincero contigo, eres mi amigo y te quiero. Pero ahora me arrepiento de haberte dicho la verdad. No eres un verdadero amigo.
- ¿y crees que me muero por ser amigo de un… de alguien como tú?

FM se alejo de aquel lugar donde minutos antes andábamos riendo y burlándonos de nosotros mismo, alucinando como serian las cosas si decidíamos cambiar nuestras maneras de ser, nuestras ideas “nos alucinarían locos, pero eso es lo gracioso… como dicen kOkO: los locos son los que se atreven a cambiar el mundo”. Palabras… solo palabras.

Una tarde gris cualquiera del año 2009

- kOkO – decía Paco – él es el encargado de verificar y de proporcionarnos las ideas y de cómo quieren que se hagan las fotos. El es FM. FM él es kOkO.
- ¡hola kOkO! – después de años, volví a ver esa sonrisa que siempre me había gustado.
- ¿se conocen? – pregunto Paco.
- No – respondí rápidamente – primera vez que nos vemos. Hola.

viernes, 25 de septiembre de 2009

[DIAS NEGROS]


Es difícil afrontar una perdida tan grande en la vida. Es doloroso y a veces, por mas que uno se quiera hacer el fuerte, llega el momento en que sientes que tu mundo se paraliza y no sabes como actuar, ya no puedes seguir fingiendo y corres a meterte a un lugar donde nadie pueda oírte ni verte, y lloras por esa persona a quien amaste y quien te dio muchas alegrías.
El lunes 21 de este mes, a las 11:20 de la mañana, mi abuelito murió, más de un mes internado, postrado en una cama de hospital, sin moverse ni hablar, era triste y doloroso verlo de esa manera, mi abuelito – o como todos los nietos le decíamos “papito Félix” – siempre ha sido un hombre fuerte, tuvo el coraje de criar junto a mi abuelita siete mujeres, la sudo bien para mantener un hogar, los nietos mayores disfrutamos de verlo bailar y silbar, de levantarse temprano para preparar el desayuno a los nietos cuando nos quedábamos un fin de semana en su casa, él nos hacia los camiones de madera para poder jugar, las hamacas donde nos echábamos a descansar en el patio, nos contaba historias de su pueblo, le gustaba madrugar, a eso de las 4 de la tarde siempre le provocaba comer un pan con aceitunas o queso, en navidad, nos cantaba villancicos, nos contaba sobre sus navidades, fue huérfano a los 7 años, a los 9 dejo su hogar y se fue con su hermano menor de su casa por los malos tratos que les daban la nueva pareja de su padre, y se independizo, dejo el colegio y empezó a trabajar, nos contaba como conquisto a mi abuelita “sentados cerca de la acequia, tu abuelita estaba con la china Irene, yo la miraba y le sonreía, pero tu ‘mamá Josefa’ ni caso me hacia, entonces yo agarraba algunas piedritas y las tiraba al agua, caían cerca a ella y lograba que Josefa me mirara y me sonriera, así empecé a enamorarla”.
Una tarde, hace más de 3 años, un primo en broma le dijo que yo era gay, mi abuelito me miro y con una voz calmada dijo “¿y eso que tiene de malo? Ser gay no es malo… malo seria que fuera fumón o ratero…” sentí que lo amaba más que nunca, pero no me atreví a decirle la verdad. Mi papito Félix le gustaba que se sentaran con él y que le contemos nuestras cosas, lo hacíamos cuando éramos pequeños, cuando fuimos creciendo, las cosas cambiaron, ya no teníamos tiempo de estar con él, hasta sentíamos que era algo aburrido estar yendo casi a diario. Era egoísmo, o tal vez no.
Hace unas semanas, cuando ingrese a la habitación a verlo, tenia los ojos abiertos, él ya no veía, había perdido la visión por completo, le dije que lo amaba, que lo quería y que me perdonara, sus lagrimas cayeron, se las seque y le di un beso “papito… te quiero, y no quiero ocultarte mis cosas… soy gay papito Félix” él me dio un ligero apretón en mi mano derecha y sonrío, me sentí mejor.
El domingo 20 fui a verlo, no se movía, ni nada, le hablaba, sabia que me escuchaba, al menos eso creo, los minutos que me dieron para estar con él fueron cortísimo, le dije que iría a visitarlo al día siguiente, cuando estaba saliendo, sentí la sensación de regresar a su lado y así lo hice, le di un beso en su frente y le dije una vez más que lo quería, y me fui.
Lunes 21; 11:44 de la mañana:

“¿alo?” “kOkO… ¿estas trabajando?” “¿Dónde mas puedo estar tonta?... ¿Qué sucede? ¿Por qué te escucho extraña?” “mi papito Félix” “¿Qué tiene?” “él ha muerto… se nos fue”.

Corte la llamada y me quede en silencio.
En el cementerio, antes de que sea enterrado, me acerque al ataúd y en voz baja, le agradecí: “gracias por haberme dado la madre que tengo, gracias por haber sido el primero en llamarme kOkO aunque mi nombre no sea Jorge, gracias por haberme hecho mis cometas cuando mi padre tenia que viajar por trabajo y yo necesitaba divertirme, gracias por ‘los días feriados’ que tu concretabas cuando llegabas a mi casa y no íbamos a clases para quedarnos juntos, gracias por los camiones de madera, gracias por apoyarme cuando mi mamá no me quería dar permiso para que saliera, gracias por quererme como soy, gracias por ser como eres… gracias”.
Hoy espero que estas letras reflejen el cariño prolongado para toda la vida, y aunque no nos podamos dar un abrazo infinito sé que no es impedimento para decirte que te quiero y que siempre vas a estar conmigo. Palabras que nunca leerás y nunca escucharas.

jueves, 3 de septiembre de 2009

EL CHICO DE LOS CÓMICS (FINAL)

“el chico de los cómics” negó un par de veces mas que sea gay, no le creí, no se porque, pero no creí en sus respuestas, y como no quería caer mal, no lo acose con tantas preguntas. Pero él parecía interesado ante mi confesión, me hizo preguntas casi típicas en estos casos “¿desde cuando eres gay?” “¿tus viejos lo saben?”.

Luego de haberle respondido casi todas sus preguntas, invente que tenía cosas que hacer y me despedí del chico. Salí de su casa jurándome que él me había mentido, pero ya se daría la oportunidad de saber la verdad. De alguna manera.

Volví a ver al chico días después, ya no en su casa, si no en la calle. Aun no había terminado de leer todos los números que le había prestado, le dije que lo leyera tranquilo, que ya luego me los entregara, pero que eso si, me los cuidara muy bien.

Días después, recibí un sms de “el chico de los cómics”:

“kokito como estas? ya termine con los cómics. kieres q te los lleve o vienes a recogerlos? responde ha XD”

“yo voy, dime a q hora puedo pasar”

“si kieres ahora, no hay nadie en casa”

“ok, voy para allá”

Veinte minutos después, ya estaba en su casa, en su sala me saludo su perro “el cachetón”, muy tierno por cierto, solo que tiene la carita de malo, conversamos sobre lo que habíamos hecho durante los días que no nos habíamos visto, me contó algunos problemas que tuvo durante esos días con sus padres, trate de “aconsejarle” y como que le importo poco, solo le importaba su rebeldía. Guarde los cómics en mi mochila y me dispuse a despedirme, me detuvo contándome que había conseguido unos DVDs de Batman en formato anime, me los ofreció y yo acepte, “entonces ven, subamos a mi cuarto para que veas otras cosas”.

Juro que eso fue más que mandado de su parte, mi mente empezó a pensar en mil posibilidades de lo que podría pasar, estábamos solos, mi mente cochina pensó en todo, pero el chico parecía estar de lo mas tranquilo, aun tenia la duda de que en realidad sea gay, pero también estaba la posibilidad de que no lo sea, y si hacia algo “malo” este me tomaría por un “depravado”, y lo que menos quería era dar una mala imagen.

- Mejor no. Ve tu solo y yo te espero aquí – le dije
- ¿Por qué?
- No quiero invadir tu privacidad, un cuarto es privado – que respuesta más tonta
- OK… es eso, o ¿tienes miedo?
- ¿miedo? ¿a que le tendría miedo?
- N-no se… solo digo – dudo en decir más
- ¿estas tratando de jugar chico?

Me dio esa impresión, pero yo no quería jugar con un niño, ya no me cabía la menor duda de que “mi chico de los cómics” si era gay, su forma de actuar me lo dijo, agarre mi mochila y me despedí, pero antes de salir de su casa le dije “lastima que seas muy niño”.

Luego de aquel día, nos hemos vuelto a ver, intente una vez más que me dijera que si era gay, pero solo obtuve como respuesta “ni yo se que soy”, y no es que yo quiera “sacarlo del closet” de cualquier forma, solo que tengo esa curiosidad, curiosidad que desde aquella tarde en su casa esta casi al 90% confirmada. Todo a su tiempo, el chico es lindo y no perderé su amistad de una manera tan tonta, lastima que sea tan menor que yo. No estoy para “cuidar ni enseñar”.

domingo, 16 de agosto de 2009

EL CHICO DE LOS CÓMICS

- Señora, buenos días, me da el comercio, el trome y el cómics de “Civil Wars” porfa.
- Muy buenos días joven… aquí esta
- Cóbrese – le entrego el dinero
- Aquí esta su vuelto, gracias.
- Gracias – guardo las monedas en el bolsillo de mi pantalón y doy media vuelta, de regreso a casa.

Mientras caminaba, iba leyendo los titulares del comercio, lectura que fue interrumpida por un “¿coleccionas los cómics?”. A mi derecha estaba un chico que caminaba a mi ritmo, sonreí y le respondí que si, que los colecciono desde que salieron con el Perú.21 y desde antes cuando los conseguía en algún quiosco de periódico.

“yo también los colecciono, pero no he podido seguir todos los títulos que han salido, por ejemplo, me perdí la edición especial de Spiderman, luego me perdí también la de Wolverine y la saga de Batman ‘una muerte en la familia’…”

Mientras me decía todo eso, pensaba “de hecho que es menor que yo, habla sin parar, fácil y es chibolo, su cara me lo dice, pero ¿Dónde vive? Nunca antes lo había visto, bueno, en el barrio últimamente hay gente nueva, y mas ahora que han hecho condominios por todos lados, es difícil que conozca a todos los nuevos”.

- si deseas te puedo prestar los números que te has perdido, así te pones al día y sigues normal - dije sonriendo
- ¿harías eso? - parecía sorprendido y emocionado
- ¡claro! Solo me dices donde vives y te los llevo
- Yo vivo a unas tres cuadras de donde tu vives
- ¿conoces donde vivo?
- Si, te he visto salir al parque antes con un perrito blanco, yo salgo con un perro grande, uno con unos cachetotes… un boxer.
- ¿“el cachetón” es tu perro?
- ¡ya te acordaste!
- Si, pero del perro… lo que pasa es que mi perrito siempre le ha tenido una bronca al tuyo, y no se el porqué, creo que nunca se ha llevado bien con los grandes por el hecho de ser chato el pobre… pero de ti no me acuerdo ¿no era un señor el que lo sacaba?
- Es mi papá, bueno… ¿entonces si me prestas los cómics?
- Ya te dije que si, hoy en la tarde te los llevo, pero me gustaría saber en si cuales son los que te faltan, para no ir cargado con todos, ya sabes, pesan…
- OK. Hacemos lo siguiente, dame tu cel, te llamo y te aviso.
- Chévere.

Luego de intercambiar números de celular y de presentarnos, me mostró cual era su casa. Nos despedimos, esperaría entonces por la llamada del chico de los cómics para volverlo a ver.

- ¿alo? – respondí el celular
- Hola kOkO soy “el chico del cómic”…
- ¡Hola! ¿ya tienes los números que te faltan?
- Si claro, es toda la saga de “una muerte en la familia”, el de Spiderman cuando conoce a Barack Obama y del atentado del 11 de septiembre, por ahora, eso es todo.
- OK. Bueno. Entonces los busco y te los llevo en un par de horas ¿Qué dices?
- ¡chévere! Te espero entonces.

Con calma busque en el cajón del escritorio de mi habitación los cómics que el chico necesita, los guarde con cuidado en mi mochila, temiendo que se arruguen y espere una hora prudente para llevárselo.

- tanto tiempo viviendo aquí y no sabia q tenia a un chico que le gustara los cómics como a mi – (es verdad, siempre mis amigos se ríen cuando me ven leyendo los cómics).
- Oye kOkO… ¿tu crees que Batman y Robin en realidad sean gays?
- ¿Por qué la pregunta?
- Siempre he oído eso… y no se, me da curiosidad
- ¿y tú que crees?
- No se en verdad, fácil que si. Se que son solo dibujos, pero los siento tan llenos de vida, que siempre creo que en realidad existen.
- ¿eres homofóbico?
- ¡no! Para nada.
- Umm... yo creo que si son gays.
- ¿de verdad?
- Si. Hacen la pareja perfecta. Batman un hombre maduro y con dinero, sin muchas ganas de vivir en realidad, le importa poco morir, siempre arriesgando su vida, además de ser un hombre algo amargado, mientras que Robin es un jovencito inmaduro deseoso de aprender y de ser protegido por el hombre quien le da todo lo que el quiere y busca. Y encima se encierran por horas en una cueva, los dos solos… eso hace dudar.
- Pero Bruce (el verdadero nombre de Batman), adopto a Robin. Vendrían a ser como padre e hijo.
- Entonces es una relación incestuosa.
- ¿lo crees?
- Tu lo has dicho, claro que no con esa palabra exactamente. Pero lo es ¿o no?
- Bueno… si. Imagino que si…
- A todo esto chico ¿Cuántos años tienes?
- 18 años ¿y tú?
- Vaya, “lo sospeche desde un principio”.
- Jajajaja… ¿y tu cuantos años tienes?
- 25 años. Ya estoy tío.
- ¡no! ¡nada de nada!
- Volviendo a lo de Batman y Robin. Es como si tú y yo fuésemos pareja. Yo el hombre murciélago y tu el chico maravilla.
- Pero tu no eres tío como si lo es Bruce.
- ¿estarías con un hombre mayor? ¿uno como Bruce?
- No lo se… no lo creo.
- Entonces eres gay ¿verdad?
- ¿yo?… No nada de eso
- Yo si lo soy.
..........

miércoles, 5 de agosto de 2009

LA RUTINA



*[Este es un mail que escribí para un amigo del extranjero.]*

Contrariamente a lo que algunos piensan, la rutina no es mala. La rutina te da una suerte de seguridad, una especie de "tierra firme" sobre la cual caminar: hacer las mismas cosas todos los días (o todas las semanas) se convierte en algo a lo que puedes aferrarte cuando necesitas estar en tu propio mundo. Además, la rutina te libera del "¿y ahora qué?" inevitable cuando no tienes nada que hacer en este momento y nada que hacer en el momento que sigue a este. La rutina no tiene por qué parecer rutina, porque si la tomamos como un esquema de cosas que hacemos todos los días (o todas las semanas o todos los meses) podemos convertirla en una suerte de grilla lo suficientemente amplia como para permitir opciones, lo que nos pondría frente a una "rutina variada" que no parece tan rutinaria a menos que se preste mucha atención, y que incluso permite cierto grado de espontaneidad que depende de cuán variada sea la rutina (¿me enredé?)

Despierto, me baño, desayuno, converso con mi mamá, leo rápidamente el periódico, subo al auto y me voy al trabajo, luego almuerzo, converso con unos amigos, escucho música, leo lo que tenga cerca y escribo lo que se me viene a la mente, compro un frappuccino, llego a casa, le doy un besote a mi mamá, converso con ella y con mi hermana, ceno, duermo. Reviso el e-mail todos los días, uso el MSN y el facebook. Si no se nada de algunos amigos, los llamo o les mando mensajes de texto. Si tengo ganas monto bicicleta. Si tengo clases, voy al instituto por la noche. Si tengo plata, compro películas y/o CDS. Si la inspiración aparece, dibujo algo. Si los tiempos libres coinciden, veo a mis amigos. Si mi grupo de amigos tiene tiempo y ganas, salimos a "latear".

Esa es mi rutina de todos los días, con las pequeñas opciones que le dan variedad, sin incluir que si tengo ganas de hacer alguna cosa distinta, la hago. Rutinario. Estable. Yo.

Y bueno, este ha sido mi pequeño elogio a la rutina. Ahora vuelvo a mi rutinaria y estable vida.

domingo, 2 de agosto de 2009

LA VIDA TIENE UNA FORMA GRACIOSA DE MOLESTARTE

“La vida tiene una forma graciosa de molestar
Cuando crees que todo esta saliendo bien,
Y todo esta saliendo perfecto…”
Alanis Morissette




- ¡voy a ser papá!

¿Papá? ¡wow! No se como expresar lo que sentí, creo que me alegre por EL, no lo se, ahora lo veo ya más maduro, pero claro, si tiene ya 30 años, es un hombre en todo. Llevaba ese día la barba algo crecida, lo felicite y fingí una alegría que no sentía.

- eres el primero en saberlo.

¿El primero? No le creí, era imposible, según EL, ni sus padres lo sabían, pero agradecí el “gesto”, se me dio por preguntarle cuanto tiempo llevaba ELLA de embarazo, siete semanas de gestación. Volví a sonreír tratando de disimular mi nerviosismo y no entendía (hasta ahora no entiendo) el porque me puse nervioso.

- ahora conviviré con ELLA. Formaremos un hogar.

"Creo que en estos casos es lo ideal, ¿no?" fue mi respuesta, EL opino lo mismo y se despeino un poco, miro hacia otro lado y en voz baja, para que nadie que pasara cerca a nosotros escuchara lo que me iba a decir.

- ¿de verdad te alegras que vaya a ser papá?

¿Por qué no tendría que alegrarme? Le pregunte. EL volvió a sonreír y no dijimos más.

Luego nos despedimos.

¿Un hijo? Vaya, eso si que es… ¿bueno? Imagino que para EL lo es, en realidad, ahora no se que pensar sobre eso. En fin, como dicen, el pasado es el pasado, EL ahora ya decidió su vida y solo le deseo lo mejor. ¿Debí de haberle dado un abrazo? No, no lo creo, no se como hubiera actuado si sentía de nuevo su cuerpo junto al mío, tan cerca, tan juntos.

… pero aun así no puedo evitar sentirme extraño. Y me odio por eso.

*Escrito en mi diario el día 21 de julio del presente año.

domingo, 26 de julio de 2009

ES UN DIA GRIS

“Por ahora no hay nada que podamos hacer,
Relájate, tómalo con calma,
Cúlpame o cúlpate.”
MIKA



Hoy en un día nublado y con lluvia, es decir un día perfecto.
O tal vez no. Tiene algo de particular:
Es un día gris.

Es un día gris porque todo lo que se ve parece de ese color, ni los amarillos, ni los rojos ni los verdes producen ningún efecto. Es un día gris porque el leve sol parece no calentar. Es un día gris, justo como la ciudad.

Es un día que poco a poco va terminando con la imaginación, puesto que ya nada sorprende. Sólo algunas cosas asustan y al mismo tiempo pareciera que todo lo feliz se ha dejado lejos.

Es un día gris cuando te das cuenta de que nada de lo que haces, lo haces porque de verdad lo deseas, sólo has sido empujado a ello. Cuando lo que ves a tu alrededor no es más que una mancha borrosa de infinitas repeticiones sin ningún sentido o siquiera fin. Cuando lo que escuchas no es más que un ruido en el que no se distinguen los sonidos. Cuando lo que sientes no es más que plástico, metal o concreto. Cuando lo que respiras es sólo humo casi invisible homogenizado con el aire. Cuando lo que pruebas no es más que el sabor de lo falso y pretencioso.

Es un día gris cuando lo que piensas no es más que un absurdo. Cuando tu rostro ya no es capaz de expresar nada concreto más que cansancio y fastidio. Cuando ya te no puedes quitar ni la máscara, ni el disfraz, porque se han amoldado a tu cuerpo. Cuando ya no te permites sentir. Cuando lo que quieres sólo son ilusiones como la luna. Cuando tú voz sólo se escucha en tu silencio. Cuando te das cuenta de que ya eres una sombra más de las que vagan en las calles, un número, unas letras, una estadística, un fantasma, un camaleón…

Es un día gris cuando descubres que a los niños se les roba la infancia con ideas modernas, con el deseo de sólo competir y ser “el mejor”. Pero es más gris aún cuando te das cuenta que está pasando con tu vida lo mismo, sólo que en otro lugar y en otro tiempo. Alcanzas a esbozar una sonrisa irónica al pensar con tristeza que fuiste como un niño que añoró lo que ahora eres, y que ahora eres un adulto que añora lo que de niño despreciaste.

Es un día gris cuando sólo continuas por continuar. Sin ningún motivo que tú hayas creado y no uno que te haya creado la sociedad. Es un día gris por pensar en el momento en el que dejaste de estudiar por el deseo de saber y eso lo convertiste en el deseo de tener. Es triste pensar que la meta más próxima sea el dinero y con ello el “poder”. Un poder sin significado, puesto que nunca te dará lo que verdaderamente deseas. Si es que alguna vez sinceramente deseaste. Es triste que te vendas a una realidad que lo único que hace es quitarte, para que con ello mueras en el intento de recuperar lo que una vez fue y que ya nunca regresará o tan solo se repetirá.

En fin, sólo puedo decir: Es un día gris cuando se ha perdido la esperanza...

domingo, 28 de junio de 2009

UN LUGAR SECRETO

"I was young then, but I remember when
I'd need to hide away.
I had a secret place I'd go
Where I could just be on my own
and I didn't feel afraid."
Dean Geyer


Cuando era niño y sentía miedo, recuerdo que solía correr hacia mi habitación y me metía bajo las frazadas y me tapaba de pies a cabeza, recuerdo bien cuando mi mamá o mi papá me veían hacer eso, entraban lentamente y se sentaban junto a mi y, tiernamente me acariciaban, logrando que poco a poco vaya destapándome y al escuchar sus tiernas voces, me echaba a sus brazos.

Cuando entre a la pubertad y antes de mudarme de mi primera casa, temía por algo que había hecho en el colegio o simplemente, quería estar solo, huir de la realidad y no tener a nadie cerca, caminaba hacia el malecón de La Punta y saltaba la cerca y me metía a la orilla del mar, había una roca enorme, era un poco difícil llegar hasta ella, claro que si no tenias experiencia, me sentaba sobre ella y me encantaba oír el mar, las gaviotas, sentir el aire y la brisa del lugar, disfrutaba de esa soledad. Y cuando se hacia tarde, con el frío en mis mejillas y la nariz helada, me iba a casa.

En la adolescencia y estrenando nuevo barrio y nueva casa, sentía la necesidad de huir de las cosas que me pasaban por la cabeza, los temores normales de la edad, el miedo del primer sentimiento extraño hacia aquel primer amor, caminaba hasta uno de mis parques favoritos y me sentaba al pie de un árbol, el mas grande de ese lugar, rodeado de arbustos pequeños, y de los hermosos y pequeños “dientes de león”. Si bien no es un lugar tan secreto, ya que la gente pasa y te mira con facilidad, para mi lo fue por mucho tiempo, me sentaba y veía a la gente pasar, cada uno con rostros y gestos distintos, trataba de descubrir lo que andaban pensando, veía a los perros pasear y jugar entre ellos, algunos se acercaban con la intención de que los acariciara y otros con ganas de orinar, los ahuyentaba y permanecía sentado viendo la vida seguir su camino.

Ahora, cuando necesito pensar y relajarme, suelo caminar desde donde estudio (y suelo trabajar) hasta el malecón de Miraflores, me detengo en uno de sus acantilados y observo el inmenso mar, las palmeras le dan un marco natural a la escena. Es una forma de pensar y aclarar mis ideas, mis temores y de recargar fuerzas.

Siento que ahora no busco un lugar secreto donde esconderme, en realidad, ya no deseo esconderme. Deseo ser descubierto, exponerme y vivir. Creo que ya aprendí a vivir con mis temores y con todas esas creencias. Y si necesitara un lugar secreto, ese lugar seria en los brazos de alguien especial.

Un día hablare y tendré menos miedo…

jueves, 11 de junio de 2009

TODO CAMBIA

"El miedo es una droga poderosa,
que una vez superada piensas
que puedes hacer cualquier cosa."
Björk





Todo cambia,
cada día es diferente al anterior,
cada día soy diferente a como era ayer...

Los cambios no suelen ser malos...
porque en definitiva,
ser mejor equivale a haber cambiado muchas veces.

La vida de cada persona es un camino hacia sí mismo;
el ensayo de un camino, el boceto de un sendero,
en este tiempo hay muchas etapas,
unas malas y otras buenas que nos ayudan a crecer.

Pero por muy mal que parezca estar a veces,
la lluvia ligera suele tener larga duración
pero las grandes tempestades son repentinas
y siempre hay que mirar hacia atrás para darse cuenta de muchas cosas.

"Estaba furioso de no tener zapatos, entonces encontré a un hombre que no tenía pies, y me sentí contento de mí mismo."

Cuando todo parece ir mal, cuándo el dolor
y el vacío se adueñan de uno,
cuando se pierde la esperanza y solo quedan los llantos,
SIEMPRE hay algo que hace que lo negro se vuelva gris,
que las lágrimas se transformen en sonrisas,
que los ojos brillen de nuevo....

porque NUNCA llueve eternamente.
... NUNCA.

martes, 2 de junio de 2009

SIEMPRE EN MI MENTE

"Tal vez no te he tratado. Tan bien como debería
Tal vez no te he amado. Tanto como debería
Cosas pequeñas que tendría que haber dicho y hecho
Simplemente nunca me tomé el tiempo"
Elvis Presley




Dody
27 de julio de 1997
7 de junio de 2008

[Escrito el domingo 8 de junio de 2008 en mi diario personal]

Te fuiste y era temprano aún, porque siempre hubiese sido pronto para dejar de disfrutar de tu amor, de tus travesuras y de tu compañía. Te fuiste pero dejaste tanto amor en las personas que tuvimos la dicha de vivir contigo estos once años.

No comprendo ni como fue que te fuiste de mi lado, era un día de lo mas normal, al empezar el día, te salude como de costumbre, me meneaste la cola y, como ya no veías, usaste el olfato para acercarte a mi, la mañana transcurrió sin novedad alguna, al medio día, te cargue en mis brazos y bajamos para irnos a la casa de los abuelos, íbamos a pasar la tarde en familia como casi siempre, al llegar, note que no tenias ánimos de caminar, te insistí a que entraras, tal vez debí de percatarme que algo andaba mal contigo, pero como suelo ser tonto, ignore aquella señal. Buscabas agua para tomar, llene tu fuente con agua y bebiste, parecías sediento, minuto después, empezaste a sangrar, me dio pena verte, habías sangrado antes, pero nunca de ese modo, lo malo era que el sangrado no paraba, decidimos llevarte a la veterinaria, todo el camino le pedí a Dios que no permitiera que tuvieras algo malo, que al atardecer te tengamos en casa de nuevo, de rato en rato volteaba la vista hacia el asiento trasero, y te veía acostado sobre mi casaca sangrando. ¿Qué era lo que te estaba pasando? Te jure que todo estaría bien, que no sintieras miedo, pero el miedo se había ya apoderado de mí.

Cuando te cargue para entrar a la veterinaria, tiraste la cabecita hacia atrás, pensé lo peor, entramos rápidamente al consultorio de emergencia, te pusieron suero, el doctor te miro y me dijo que te veía muy mal, temía que dijera algo malo, tendido en la camilla, ya habías hecho un charco de sangre, trate de limpiarte, nunca te había gustado estar sucio, me miraste, no se si me veías, pero movías tu cabecita hacia donde yo estaba, tal vez seguías mi respiración y mi susurro, te dije que todo saldría bien, sabia que tenias miedo de estar en la veterinaria y se que si hubieses tenido fuerzas, hubieras escondido tu cabecita entre mis brazos, como siempre lo hacías cuando llegábamos a tu chequeo, así no veías al doctor y – supongo yo – evitarías que el doctor te viera.

El doctor me dijo que ya nada podían hacer por ti, que ni una transfusión de sangre haría que te mejoraras, me dijo que estabas sufriendo, y que lo mejor para ti era la eutanasia. El mundo se paralizo para mi, ¿Cómo decidir algo tan doloroso? te acaricie y te pedí que me perdonaras, que no pensaras que lo hacia para librarme de ti, que te quería y que me dolía en el alma decidir, meneaste solo un segundo la colita, te abrace, no quise irme de tu lado, decidí quedarme a tu lado para estar contigo hasta el final, poco a poco te fueron poniendo la inyección, no se cuantas veces te pedí perdón y, creo que siempre te lo seguiré pidiendo. Me senté y vi tu cuerpo tendido, sin vida ya, me era imposible creer que ya estabas muerto, parecías dormido, te toque y sentía tu cuerpo caliente, el doctor me dejo solo contigo, te dije lo mucho que te amaba y volví a pedirte perdón.

Durante esos pocos minutos donde tu y yo quedamos solos, pasaron por mi mente todos los momentos alegres y tristes que vivimos juntos, como cuando te encontré en la calle aun siendo un bebe, llorabas y me ladrabas, te cargue y te lleve a casa, cuando cumpliste tu primer añito decidimos preparar una torta, cuando viajamos al norte del país, cuando oculto te metíamos a la universidad para recoger a nuestra hermana, cuando solo por el gusto de fastidiarte te decíamos “Dody no va… Dody no va”, tu llorabas y nos seguías a todos lados. Y ahora te tenia tendido sin vida, ese no era el final que yo quería para ti, aunque nunca pensé cual final seria el ideal, nunca lo pensé, sabia que existía ese final, pero nunca me lo había planteado.

Fuiste mi hermano, mi mejor amigo, mi confidente. ¡Gracias a Dios! Por haber puesto en mi vida a un buen amigo, un buen perro, un ser fiel y puro, un buen compañero como TÚ.

Te amo Dody... Siempre te amaré.

lunes, 25 de mayo de 2009

DOS COLORES: BLANCO Y NEGRO (*)

"Nuestra primera intención
Era hacerlo en colores:
Una acuarela que hablara
De nuestros amores"
Jorge Drexler




Siempre había visto a Gio como una amiga en quien confiar, nos conocimos hace mucho tiempo y siempre he compartido grandes cosas con ella, Gio se convirtió en una gran amiga, siempre dispuesta a escucharme , recuerdo las veces que ella ha llorado por algún tipo que le había jugado chueco, algún desadaptado que se burlo por el simple hecho de ser inocente y, por confiar en cualquier persona que al final le pagaban mal, decía que se odiaba y lloraba, miles de veces – no cientos – le solía decir que ya llegaría la persona indicada para ella, que todo tiene un porqué y un paraqué, que nadie vale demasiado como para que derrame una lagrima, Gio me abrazaba y me decía que me quería, me agradecía por estar a su lado.

Pero nunca me atrevía a decirle que era gay, no sé porque sentía temor de confesarle la verdad, sentía que no era el momento, que ya pasaría más adelante, que el momento llegaría solo y que no tendría el temor de sacar mi verdad, le había contado mi “gran secreto” a algunos amigos (as) y nunca sentí ese temor de decirles quien soy en realidad. Pero con Gio era distinto, nunca encontraba el momento ideal para decirle que era gay, cuando sentía que por fin podía decírselo sin problema aparente alguno, Gio me salía con temas de conversación que me desconectaba de la realidad, o simplemente algo nos interrumpía y esa verdad seguía oculta.

Gio me preguntaba muchas veces sobre mis relaciones sentimentales, siempre sabia como salirme del problema, aunque me solía molestar con que algo extraño pasaba conmigo ya que no conocía ninguna enamorada mía, sonreía y le preguntaba cualquier cosa, la conocía demasiado y aprovechaba eso para cambiar de tema y tocar algún tema de su interés. Pero las cosas estaban por cambiar entre nosotros.

Una semana antes de mi cumpleaños, Gio organizo una reunión en su casa para celebrar su cumpleaños, cumplía veinte años, quede en ir temprano para ayudarla en algunas cosas de la reunión, inclusive fuimos al súper a comprar algunos tragos. Todo parecía perfecto. La gente empezó a llegar a partir de las diez de la noche y la fiesta empezó en realidad pasada la media noche. En esa reunión me reencontré con un viejo amigo que no veía de hace tiempo, pero eso es otro tema.

Gio estaba ya mareada, no podía mantenerse de pie, y para que sus padres no la vieran en ese estado, con la ayuda de su hermana la llevamos a su habitación, la acostamos sobre la cama y me tomo de la mano fuertemente, abrió los ojos y me pido que no me marchara de su lado, su hermana que no confiaba mucho en que me quedara en la habitación de Gio me pidió que me marchara que ella se encargaba de su hermana. La fiesta ya había terminado y me fui.

Fue el martes cuando Gio me llamo para salir a caminar, estaba estresada por unos trabajos que tenía que realizar en la universidad y otras cosas más que la vuelven loca, decidimos ir a caminar por La Punta – Callao. A Gio siempre le gusta ir por allá y a mí también – ¿será porque soy punteño? – caminamos harto por el malecón, recordando cosas de la reunión y tocamos el tema de cómo fue que ella termino su fiesta, nos sentamos en una de las bancas de madera que hay en el malecón y me dijo que ya se acercaba mi cumpleaños y que tenía algo preparado para mi, que me iba a regalar algo muy importante, sonreí y como ella sabe que me emocionan las sorpresas, le pedí que me diera una pista, me dijo que no, que si me la daba dejaría de ser sorpresa. Insistí a que la pista se diera, sabía muy bien que no me quedaría tranquilo, Gio sonrió, me dijo que me daría esa pequeña pista e hizo que le prometiera que no diría ni haría nada, se lo prometí. Estaba más que ansioso por escuchar la descripción de aquel regalo, no podía ni pensar en que seria y conociéndola como la conozco, sabía que Gio trataría de mandarme al desvío y todo para que no descubriera el regalo que me tenía…

Y sentí sus labios junto a los míos, vi su rostro demasiado cerca de lo normal, su respiración tibia y agitada, podía sentir que estaba tan nerviosa como yo, sus ojos los tenia cerrados intente cerrar los míos, pero no pude ¿Qué podía hacer? ¿Rechazarla? fue un beso corto, pero a la vez, sentí que fue largo.

El resto de la tarde me sentí confundido, solo hablamos de algunas cosas que tratamos de que sean graciosas, intente de aclararle las cosas pero me recordó que le prometí no decir nada. Y guarde silencio y deje que la tarde terminara sin decir la verdad.

*[Tenía planeado en realizar una segunda parte de esta entrada, pero por cosas del destino, algunas de mis amistades que suelen frecuentar mi blog se han dado cuenta quien es Gio, y no quiero que ella salga lastimada por mi imprudencia. He decidido no hacer público la continuación y prefiero que esta historia termine aquí. Solo puedo decir que quiero a Gio y no haría nada para lastimarla].

jueves, 14 de mayo de 2009

°|* 20 DE MAYO *|°

"Tómate un tiempo, Suavizate,
Ve a fiestas, No caigas,
No te dejes atrapar, Salte de la casa."
Avril Lavigne


20 de mayo de 1999.

Estaba en mi cama descansando, sabía que cuando amaneciera sería un gran día, como no serlo si era mi cumpleaños, para ese entonces, compartía mi habitación con un primo que había llegado a Lima a estudiar en una universidad privada, había logrado con éxito y sin ningún problema su traslado, como no tenia donde quedarse, mis padres le brindaron la casa, la idea de compartir mi habitación con alguien desconocido no me agradaba para nada, EL era cinco años mayor que yo, con el transcurrir de los meses, EL y yo nos empezamos a llevar muy bien, lo veía como un hermano mayor. Estaba quedándome dormido cuando sentí que EL se había sentado en mi cama y me daba unos golpecitos en el brazo que tenia descubierto, lo mire y estaba sonriéndome y con un tono de voz suave dijo “feliz cumpleaños”, me senté y tenía un pequeño regalo envuelto y me lo entrego, lo abrí apresuradamente y era un lindo pato Donald de peluche, el pico y las patas eran de plástico. Le agradecí y me pregunto si me había gustado el regalo, le dije que sí, me dio un abrazo que duro regular, al quererme separar de EL, juntamos nuestras cabezas y nos besamos. Un beso tímido, corto y torpe a la vez, era mi primer beso, nos separamos al escuchar que abrían la puerta, eran mis padres que entraban a saludarme, para disimular ese momento comprometedor, les enseñe rápidamente el regalo.

17 de marzo de 2002.

Como ya era costumbre, iba al departamento de EL para conversar y pasar un buen rato juntos, durante todo ese tiempo, me dedique a serle fiel, se lo prometí y le jure que no querría a nadie más en mi vida – sentí que “había pecado” cuando me ilusione con Miguel, historia que nunca le conté – se leerá tonto tal vez, pero habíamos hablado de vivir juntos, al ser familia, nadie sospecharía de nosotros, seriamos solo dos primos que decidieron independizarse y al vivir juntos, los gastos serian a medias y así ambos ahorraríamos.

Esa tarde, EL abrió la puerta y lo note extrañado, pensé que se habría olvidado que por la mañana le había mandado un mensaje de texto diciéndole que iría a verlo – EL detestaba que llegara de improviso – lo salude, fue cortante, me dijo que me vaya que no podía atenderme, que tenia visita, quise seguir hablando con él, pero prácticamente me echo del lugar, al notar que estaba nervioso y al no darme una respuesta que me convenciera, decidí ingresar al departamento, allí dentro estaba una chica, muy sonriente me saludo, se llamaba 'Elena', me presente, ella me informo que era la novia de EL. ¿Novia? Esa palabra era algo serio, para saber más de esa relación, le pregunte cuanto tiempo llevaban juntos, me dijo que más de tres años, y como siempre hago cuando no se qué hacer o decir, sonreí y me despedí.

Mi primo trato de explicarme – durante las semanas siguientes – las razones que lo llevo a mentirme, ya lo había escuchado antes:

“Quiero ser un pata normal, no quiero vivir siempre como gay ¡trata de entender! Nada es fácil. No me siento bien estando contigo, creo que todo tiene un final y lo nuestro ya llego a su fin. Se feliz con otros, aunque te recomendaría que te busques a una chica y cambia, es por tu propio bien kOkO”.

20 de mayo de 2002.

Era mi cumpleaños número dieciocho, tenía que celebrarlo, había hecho una reunión en casa y había tomado más de lo necesario, pero recuerdo todo, cada segundo de aquella noche, EL estaba presente y aprovechando que yo había ingresado a mi habitación a cambiarme de polo ya que lo había mojado con cerveza, el entro conmigo, y sonriendo me dio ‘la buena nueva’, había terminado con 'Elena'. Ahora él seria de nuevo para mí. Lo mire fijamente, ya no me parecía realmente bello, era simplemente normal, sentí su mano acariciar mi rostro, me dijo algo como “eres hermoso cuando estas ebrio”, sonreí y vomite encima de su polo blanco.

Ahora está cerca el día 20, estaré cumpliendo veinticinco años, han pasado diez años de aquella primera vez, en la actualidad lo veo, solo conversamos lo necesario, es un simple primo, el pasado es el pasado, pero sentía que era necesario publicarlo.

¡Feliz cumpleaños a mí!

sábado, 9 de mayo de 2009

SI NO TIENES DEFECTOS, ENTONCES GANARÁS MI AMOR

" Todo se perdío. Nada es para siempre.
El tiempo se acabó, no podemos cambiarlo
perdona, no soy perfecto"
Simple Plan



Semanas antes de mi regreso al Perú, mi padre planeo pasar un domingo en el lago Tahoe, rodeado de hermosas montañas cubiertas de nieve, el lugar se encuentra camino a Reno, al centro de San Francisco. La idea de pasar el domingo entre un hermoso lugar me pareció más que genial, mi prima Z. me comento que para entonces, el clima era frio pero que el lago no estaría congelado, ya el hielo se habría derretido, las montañas si estarían cubiertas de nieve, al igual que los arboles que habían en la zona, pero que dudaba mucho que cayera mas nieve, el crudo invierno estaría terminando. Aun así mi entusiasmo seguía intacto, la emoción hizo que me olvidara de mi encuentro – semanas atrás – con D.A.

A muy tempranas horas del domingo, todos en casa ya estábamos levantados y dispuestos a partir hacia las montañas y el lago Tahoe. Ayude a mi abuelita a guardar los emparedados que había preparado para el camino, apenas atravesé la puerta delantera hacia la calle, sentí como el rostro se me congelaba, una fuerte lluvia estaba cayendo, abrí rápidamente el paraguas y me encamine hacia la camioneta.

El camino hacia el lago fue tranquilo, poco a poco fue parando de llover y las zonas urbanas iban quedando atrás, yo iba disfrutando del hermoso paisaje que veía a través del vidrio de la camioneta, veía los arboles cuyas ramas estaban cubiertas de nieve, divisaba pequeñas cabañas separadas varios metros entre ellas, vi también a unos hombres que se dirigían hacia los bosques, mi tío comento que eran cazadores de la zona.

Nos estacionamos a un lado de la carretera, baje y después de ayudar a descender a mi abuelita de la camioneta, me dirigí hacia el lago que estaba cerca. Era hermoso, más de lo que me había imaginado, me sentí tan bien de estar en contacto con aquel lugar, el aire era frio y fresco. Me senté en una enorme roca y me puse a contemplar todo ese maravilloso lugar, lugar que alguna vez soñé conocer. Mi padre se sentó junto a mí en aquella roca enorme, lo notaba algo preocupado, parecía tenso o nervioso, le pregunte si algo le pasaba y me respondió que no era nada, y con una sonrisa trato de hacerme creer que todo andaba bien, no le creí, pensé que tal vez estaba así porque dentro de unos días me estaría regresando al Perú y tardaríamos meses en volvernos a ver.

Conversamos sobre el lugar y luego de unos minutos, percatándose que los demás miembros de la familia estaban lo suficientemente lejos de nosotros, hizo una pregunta en medio de un ligero tartamudeo y sin mirarme.

- ¿hijo… eres gay?

Fije mi mirada hacia unos árboles, tal vez tratando de buscar una respuesta adecuado para aquella pregunta, solo se me ocurrió contestar con una pregunta.

- ¿Por qué lo preguntas?
- Bueno, tengo algunas dudas al respecto…
- ¿Qué dudas?
- En verdad no sé como explicártelo hijo… note cierta reacción tuya cuando saliste la otra vez con tu amigo D.A. te comportaste un poco, demasiado diría yo, emocionado, y cuando los vi en Disney, yo estaba observándote y vi la forma como se abrazaron… no sé, tal vez esté equivocado y no esté acostumbrado a ver esas reacciones, ya sabes que los de mi generación hemos sido criados de otra manera… pero bueno, tengo esa duda.
- ¿y te molestaría si lo fuera?
- Debes de entender que es algo complicado, eres mi único hijo hombre, tengo tantas ilusiones contigo, que si me dices que eres gay, debo de ser sincero, me dolería un montón y me preguntaría ¿Qué fue lo que paso?... pero también…

El bendito silencio reino nuevamente, sentía como me temblaban las manos, buscaba en aquel hermoso lugar una salida, deseaba de corazón decirle a mi padre que era gay, que no sintiera que le he fallado, que no paso nada, que él y mi mama, como padres, no hicieron “nada malo” para que yo naciera así, decirle que ya no quería seguir mintiéndole, que lo amaba demasiado para seguir engañándolo, que entendía que el tenia ilusiones, tal vez soñaba verme casado, con una hermosa mujer y unos nietos, me soñaba viviendo en una casa hermosa y el sintiéndose orgulloso de mí, pero eso, eran sus sueños, no los míos, mis sueños eran distintos.

- No tienes de que preocuparte papá…

Mi padre quiso seguir hablándome pero se acerco a nosotros mi tía, hicimos una conversación y al poco rato decidí caminar por el lugar, mis primos me preguntaron si quería compañía, les agradecí pero no acepte. Me aleje de ellos, y me odiaba.

Me odiaba por mentir, me odiaba por ser cobarde, no podía ser que sea tan tonto y que no este dispuesto a vivir mi vida como yo deseaba, ahora, luego de ese momento, tendría que vivir una vida que no quería, tendría que vivir mintiendo a los que me rodean y fingiendo que era eso lo que yo quería, y todo por complacer a mis padres y vivir sus sueños.

El resto de aquel día lo viví disimulando estar bien, disimulando disfrutar de un emparedado, disimulando una sonrisa… disimulando de la misma forma como disimularía siempre.

Días antes de regresar al Perú, mi padre había hecho una pequeña reunión con la familia, algunos vecinos y amigos que había hecho en el corto tiempo. Yo había tomado algunos tragos, y ya sentía que estaba haciendo efecto, mi padre también estaba igual o más que yo, ya la reunión había terminado y mi padre estaba en el sofá, mientras que yo trataba de limpiar un poco para que mi abuelita no lo tenga que hacer al día siguiente temprano.

- Oye pa’, o sea que si fuese gay ¿te morías?
- ¿ha? ¿Qué dices?
- De lo que hablamos la vez pasada en el lago…
- Así, ya recuerdo… no nada de eso… - bostezó – te hubiera apoyado, como te dije, me dolería pero te apoyaría, eres mi único hijo hombre y te quiero, eres junto a tu hermana lo más importante para mí…

Cuando quise seguir hablando con él, cuando estaba decidido en no seguir mintiéndole, mi padre se había quedado dormido, lo quise despertar y seguir con la plática, pero parecía inconsciente, decidí dejarlo para el día siguiente. Pero no fue así, no se dio la oportunidad, no volví a tener las agallas para tocar el tema. Regrese al Perú, mi madre estaba feliz de volver a verme. Y yo de volver a verla.


martes, 5 de mayo de 2009

¡VAYA! ¡UN PEQUEÑO ERROR!

¿Acaso es este un tesoro duradero?
¿O es solo un placer del momento?
¿Puedo creer en la magia de tus miradas?
¿Me seguirás amando mañana?
Amy Winehouse





Inicie el año 2008 viajando a California, había conseguido llevar un curso de ingles intensivo de tres meses en la universidad Mills College, en Oakland. Mi horario era de lunes a viernes de 5 de la tarde a 9 de la noche, durante esos meses vivía en la casa de mi padre, a una hora de la universidad, en Hayward, junto a mi abuela y algunos tíos.

Casi todos los días llovía regular y yo lo disfrutaba, solía caminar desde el campus de idiomas hasta el estacionamiento y luego subía al auto y me iba a casa, al comienzo mi papá era quien me recogía, si lo sé es vergonzoso, pero es natural cuando eres nuevo y no sabes que avenida tomar. Una noche cuando llegue a casa, encontré a toda la familia reunida, mi tía emocionada se me acerco con una toalla limpia para que me secara el cabello y dijo "nos vamos este fin de semana a Disney".

¡Disney! mi sueño hecho realidad. Conocería ese enorme parque de fantasía y lo mejor, conocería al pato Donald, mi favorito de Disney. El sábado a muy tempranas horas, mi abuela me despertó muy tiernamente y rápidamente me bañe y me vestí, ya me esperaban en la camioneta.


Todo era más hermoso en vivo, era más de lo que me había imaginado, me sentí nuevamente un niño, no me avergüenza reconocerlo. mis primos menores fueron a buscar al ratón Mickey, mientras que yo decidí ir a buscar a Donald, su casa del pato estaba repleto de gente, entre niños y adultos, y era imposible entrar, una señora que trabajaba de limpieza y era latina (imagino que sería centroamericana, por el dejo), me explico que Donald demoraría en salir, pero al final, siempre sale, y como no quería hacer "roche" al ingresar por la fuerza, empujando a los niños y recibiendo pifias de los padres, decidí esperarlo, como sea tenía que tomarme fotos con el bendito pato. Espere y espere...



- ¡Hey! ¡Koko! - esa voz la conocía y no era la de un familiar, era una voz que no escuchaba desde años, mire hacia la derecha y allí estaba el, era D.A. sonriendo con timidez
- ¿D.A.? ¿Eres tú?

Sonrió, tendió su mano y yo lo jale discretamente y lo abrace, me alegraba volver a verlo, tanto tiempo sin ver a la persona con quien compartí muchas cosas divertidas. Había cambiado un poco, lucia más delgado, con la barba un poco crecida y estaba abrigado al máximo, pero aun mantenía esa sonrisa que me contagiaba con tan solo verlo. Me pregunto qué hacía en la casa del "pato” (poniendo énfasis en esa palabra), le conté que estaba esperando que Donald saliera para tomarme una foto con él, D.A. bromeo sobre mi gusto, luego le pregunte que hacía en Disney, que creía que estaba viviendo en Francia, me conto que había llegado a U.S.A con unos amigos franceses y latinos, tenían unas semanas de descanso y decidieron viajar. No nos despegamos por un buen rato, había un tema que necesitaba aclarar con él, pero no era el lugar ni el momento. Fuimos interrumpidos por mi prima, los presente y nuestro encuentro, tan esperado por mí, había llegado a su fin, antes de marchar, me pidió un numero telefónico donde ubicarme.


En el desfile clásico de Disney pude conocer al pato Donald, y a toda su mancha, luego vinieron los fuegos artificiales y la batalla entre “el bien y el mal” con sus estruendosas explosiones que sentía que todo era verdad y para terminar el día, una fuerte lluvia cayó e hizo que nos fuéramos al hotel. Lamentablemente no conseguí la ansiada foto junto a mi pato favorito.



Fue jueves, cuando regrese a la casa luego de estudiar y con frio, que mi tío me dijo que había llamado un tal D.A. y había dejado un número para que le devolviera la llamada. Inmediatamente me cambie de ropa y lo llame, quedamos en encontrarnos al día siguiente a la salida de mis clases, el me iría a recoger. Mi padre esa noche, me volvió a preguntar acerca de D.A. y de donde lo conocía, le explique que era un viejo amigo, y al parecer, quedo satisfecho con la respuesta.

Ese viernes, mi primo W. me hizo el favor de llevarme a clases. Por la noche caía una fuerte lluvia y no había llevado el paraguas, desde el campus de idiomas hasta la entrada principal era retirado, trate de correr para evitar llegar a la "cita" tarde y encima, empapado. D.A. estaba esperando dentro del auto, lo ubique ya que hizo un rápido cambio de luces y abrió la puerta del copiloto para que subiera. Al verme mojado, rio burlonamente y me dio una pequeña toalla para que me seque.

Mientras me secaba, D.A. acelero y nos fuimos a un lugar que le llaman “La Marina”, parecido a los parques de Miraflores que están al borde del acantilado (obviamente que mejores y más grandes), esta zona estaba cerca a lo que parecía ser una pequeña laguna. Nos quedamos dentro del auto.


- temía acercarme a ti el otro día - dijo en un tono de voz suave y seco a la vez
- ¿y eso? ¿Porque?
- pensé que nunca querrías volver a saber de mi
- ¿tengo motivos? - pregunte sin querer
- si... si los tienes.
Conocí a D.A. en una exposición de arte en la galería "El Ojo Ajeno", fuimos presentados por una amiga en común, nos caímos bien desde el principio y al poco tiempo ya éramos amigos. D.A. siempre fue un chico sensible y fácil de lastimar, estuve a su lado cuando descubrió que su pareja de ese entonces, un tipo de lo mas estúpido, lo engañaba con un amigo cercano a D.A. Recuerdo que el entro en una fuerte depresión, trate de ayudarle, lloramos juntos y reímos al darnos cuenta que no valía la pena llorar por personas que no se lo merecían. D.A. me volvió “adicto” al Starbucks, poco a poco fui ilusionándome con él, trate por todos los medios de convertir mis sentimientos nuevos en los viejos, trate de borrarlos, pero era ya imposible.

Creía que D.A. era perfecto para mí y llegue a ilusionarme a que algo podía pasar entre nosotros. Con él me di unas grandes juergas y me divertía con su test "cosmos gay", me puso de chapa "koko escarchado". Yo había cambiado un poco, pensé tontamente que lo mejor era alejarme de él, que D.A. nunca me vería de la forma que yo quería que me viera y me dolía estar cerca de él, D.A. me preguntaba qué era lo que me pasaba, le decía que tenía un secreto, y me respondía "anda dímelo, sabes que me gustan los secretos... además, no me importa tu pasado, lo único que me importa es tu presente y tu futuro conmigo". En una de nuestras salidas, invadido por un sentimiento que pensé que sería mejor demostrarlo antes de que me ahogara, le dije muy tímidamente que lo quería, que no me imaginaba vivir sin él. D.A. me respondió que no quería enamorarse otra vez, al menos no por el momento, le pregunte si se podría enamorar de mí en un futuro cercano, me respondió que no lo sabía. Estaba más que claro, nunca se fijaría en mí. Fui tonto al creer que al decirle ese "secreto" D.A. se me echaría a los brazos y me besaría.

Los días siguientes continuaron sin novedad, ya no solía ver a D.A. tan seguido como antes, pero siempre lo encontraba conectado al MSN, y aprovechaba en conversar. Un sábado me llamo para salir a la discoteca, acepte, tenía ganas de bailar y de pasar un buen rato con él, además, me había comentado que tenía una sorpresa para mí, me emocione aun mas. En la disco conocí a un chico que me invito a ir a un lugar más "intimo", antes de irme, me acerque a D.A., el sonriendo paso su brazo sobre mi cuello y me dijo "tengo algo que decirte" a lo que le respondí "yo también", y empezamos el juego de "tu primero... no, tu primero", termine siendo el primero en hablar "¿ves el chico de allá?... me iré con el esta noche". D.A. dejo de abrazarme y solo atino a sonreír, no me percate de su sonrisa falsa, D.A. dijo que me cuidara. Salí de la disco y me fui con el chico nuevo, en el camino me acorde que D.A. tenía una sorpresa para mí y no le di tiempo para esa sorpresa, lo llame, pero no respondió el celular. Cuando el chico nuevo de la disco me invito ir a un hostal, le dije que no, que no me sentía bien, y era cierto, vomite en una calle oscura y desierta de gente, el chico nuevo se fue sin despedirse, era lo mejor.

D.A. había "desaparecido", nunca lo hallaba en el MSN, y cuando lo llamaba no me respondía y cuando lo hacía era cortante, sabía que algo andaba mal y tenía que saber el motivo, pero D.A. no me daba el chance de averiguar. D.A. cumplía ya 27 años, era el momento ideal para ir a buscarlo, sabía que siempre lo encontraría en su departamento a cierta hora y no tendría excusas para no quererme hablar, me sentía idiota, no sabía el porqué D.A. había desaparecido de mi vida sin decirme algo, tal vez, pensé en ese momento, que a D.A. no le parecía bien que haya preferido irme de la disco con un extraño antes que con él, nunca lo había hecho, y se habría molestado conmigo por eso. Cuando llegue a su departamento, me recibió algo extrañado, le di el regalo que llevaba en manos, trato de ser cordial y "agradecido", estaba vestido como para ir a una fiesta, le pregunte si se iba a una reunión, me dijo que sí, unos amigos lo habían invitado y que lo perdonara pero ya estaba por salir.

Poco a poco fui perdiendo contacto con él, no sabía nada de él, decidí no llamarlo, al fin y al cabo, nunca me respondía las llamadas, supuse que me había eliminado de su MSN, me atreví mandarle un mail deseándole una feliz navidad, y no me respondió. Algunos meses después, me entere por amigos en común que D.A. se iba de viaje a Francia, iba a empezar a trabajar por allá en lo que el había estudiado, traducción. Quería saber que había hecho mal antes de que se fuera, fui a buscarlo.

El estaba por subir al auto junto a sus padres, me acerque y el se sorprendió al verme allí, con una sonrisa por cumplir me llevo a un lado de la calle.

- es verdad que te vas de viaje... ¿porque no me lo contaste? pensé que éramos amigos.
- he estado ocupado, disculpa. Pero me alegra que estés aquí...
- no mientas D.A. algo debió pasar para que decidieras de un momento a otro alejarte de mi
- no tengo tiempo ahora para...
- ¿qué ha pasado para que cambiaras tu actitud conmigo?
- ahora no tengo tiempo, voy contra la hora y tengo que llegar al aeropuerto ya, te prometo que apenas llegue a Francia y me instale buscare la forma de mandarte un mail y te contare todo ¿sí?
- ¿debo confiar en ti?
- ... cuídate koko. Chau.

D.A. se despidió con esa sonrisa que siempre me había encantado pero que esa noche, me daban ganas de borrársela. Espere por ese correo y nunca llego.

Era una noche fría y húmeda, podía ver algunos rayos atravesando el cielo negro y deshaciendo esa perfecta oscuridad. Mire a D.A., el me miraba, estaba tan serio como yo, durante meses, casi dos años me había preguntado, hasta entonces...

- ¿qué fue lo que hice mal? - al fin se lo preguntaba frente a frente, sabía que ahora si tendría la respuesta, que no esperaría por un correo, no estaba dispuesto a esperar.
- los dos hicimos cosas malas, los dos nos engañamos, los dos jugamos...
- ¿a qué te refieres?
- tú nunca me quisiste de verdad, solo estabas confundido o que se yo.
- no entiendo... ¿puedes explicarte?
- ¿recuerdas cuando te invite esa última vez a la disco? dije que tenía una sorpresa para ti, pero nunca me diste chance para darte esa sorpresa ¿lo recuerdas?
- si claro, y me lamente harto no saberlo, hasta ahora. ¿Cuál era esa sorpresa?
- el tiempo que me había alejado de ti, en ese entonces, me di cuenta que eras más importante de lo que yo pensé, te extrañe y descubrí que me había enamorado otra vez, y eras tú a quien quería a mi lado, fue por eso que te propuse ir a la disco, y esa noche tenía planeado decírtelo… y tenía planeado también llevarte a mi departamento para hacerte el amor - hizo una pausa - cuando te acercaste feliz y te abrace, me dijiste que tenias algo que decirme, pensé que me dirías que me habías extrañado o algo por el estilo, pero no fue eso, me comentaste que te ibas a la cama con un extraño, ibas a putear, me di cuenta que no era cierto lo que me habías dicho semanas antes.
- ¿cómo iba a saber que me ibas a decir que sentías lo mismo que yo sentía por ti en ese entonces?
- nunca me diste la oportunidad de decírtelo.
- nunca diste muestras de ese sentimiento, todo lo contrario, me hiciste creer que no te importaba, uno no se aleja de un amigo así porque sí, yo te conté ese gran secreto que tenia, y pensé que te habías alejado por eso, porque no querías nada conmigo.
- me aleje de ti porque yo quería a alguien que sea solo mío, no quería compartirte con nadie
- no paso nada entre ese tipo y yo. Cuando salí con el de la disco, vomite, y le di asco y se fue dejándome solo en aquella calle, te llame varias veces, pero no me respondiste.
- ¿de verdad?
- no tengo porque mentirte.

Aquella noche húmeda, decorada con los rayos que atravesaban el inmenso cielo oscuro, y con el frio que nos envolvía y que se convertía en el protagonista de aquella “cita”, hablamos de todo aquello que no pudimos hablar tiempo atrás, al fin no existían excusas para no responder a nuestras preguntas, sentí que todo aquello que tenía guardado por años, había quedado libre, tratamos de recuperar el tiempo, y la noche nos quedo corta.

D.A. me dejo en casa, antes de bajar del auto, le agradecí por haberse acercado a mí el otro día en Disney y le confesé que me sentía más tranquilo de que al fin las cosas habían quedado claras entre nosotros. D.A. me volvió a pedir disculpas por todos los malos ratos que pase por su culpa. Le dije que ya todo estaba olvidado. Pero aun me quedaba una pregunta por hacerle.

“y si pensabas que era un ‘puto’ ¿Por qué te me acercaste el otro día?”, D.A. soltó una risa y me respondió que al verme de pie, esperando ver a un muñeco, sintió que no podía ser el “puto” que él había creído que yo era en el pasado.

Baje del auto y me prometió que estaríamos en contacto más seguido, le respondí que el sabia mi correo. Hace un año que no lo he vuelto a ver en persona, pero mantenemos contacto por MSN y por correo.