sábado, 23 de enero de 2010

TRUJIYORK (I)

Trujillo; sábado 12 de diciembre del 2009. 9:30 PM.

Sentado solo en una banca en la plaza principal, observando como se mueve la ciudad a esas horas de la noche, a una cuadra del hotel donde estaba hospedado, hacia algo de frío, por suerte había llevado una chompa, delgada pero al menos me protegía de ese frío aire nocturno, miraba la hora en mi celular, ya eran las 9 y media y Julio que no llegaba, debí de suponerlo, él siempre es impuntual, debí de haberlo amenazado para que llegue puntual (como aquella vez cuando lo amenacé en Lima y él llego antes que yo), pero bueno, esperar un rato no me haría daño. Quienes me conocen saben que no me gusta esperar, pero no quería regresar al hotel temprano, y como compartía la habitación con mi hermana, ella se iba a burlar de que haya sido ‘plantado’, por más que le explique que no me plantaron si no, que no me gusta esperar, ella se burlaría igual.

Diez minutos para las diez de la noche, gente va y gente viene y Julio que no aparece, lo llamo y me contesta diciendo que ya esta en camino, que lo espere. No estaba decidido a esperar mas, que se pudra, pensé hacerle lo mismo cuando él llegue a Lima y me llame para salir. Cuando estaba decidiendo pararme de esa banca que había soportado mis “cuatro letras” por más de veinte minutos (yo si suelo ser puntual), una moto se detiene frente a mi, de ella baja un chico, alto, delgado, cabello rizado corto, simpático, con una sonrisa en sus labios, vestía con una camisa blanca con líneas oscuras manga corta y una chalina negra, se me acerca y me pregunta si tengo hora, le respondo que no (aunque no tenia pinta de ‘choro’ no me podía confiar), entonces él, sin dejar de sonreír, se sienta en la misma banca donde estaba yo, y me dice que no, que él si tiene hora solo que me hizo la pregunta para empezar una conversación.

- ¿Qué haces a estas horas y solo? – me pregunta
- Esperando a un amigo… además no es tarde, aun es temprano – le respondí aun con algo de duda y temor - ¿y tu?
- Salí a dar una vuelta, estaba aburrido en casa, es sábado y quiero divertirme, pasarla bien… tu sabes.
- No, no se…
- Ok… ¿a que hora viene tu amigo?
- Ya debe estar por llegar.
- ¿y a donde irán?
- No lo se, ya veremos.
- ¿eres gay verdad?
- ¿ah?
- Yo también lo soy.
- No entiendo ¿Cómo dices que soy gay? ¿me veo loca o que?
- Jajajajaja… el radar. Además, la forma como dijiste “esperando a un amigo”, me sonó bien gay. un hetero por lo general responde “esperando a un pata o a un ‘broder’” o algo así.
- Ok.
- ¿es tu pareja?
- No, solo mi amigo
- ¿me puedo acoplar a ustedes? ¡fácil y la pasamos muy bien los tres juntos!
- No lo creo…
- Aya… de verdad, me llamo Rodrigo ¿y tú?
- kOkO
- Encantado kOkO.




Luego de unos minutos, mi celular vibraba pero no me atrevía a sacar mi celular, Rodrigo me comenta que quiere un cigarrillo, me pide que le cuide su moto mientras él se va a comprar, le comento que no me parece buena idea, que lo ideal seria que se lleve su moto, él acepta y se va, saco el celular y veo que es un mensaje, es de Julio, diciéndome que no me vaya que ya esta cerca, lo llamo:

- ¿Dónde diablos estás?
- Ya estoy llegando Kokito, perdóname…
- No jodas Julio, hay un pata que me ha hecho el habla y no me da buena espina
- ¿Por qué?
- No te lo puedo decir, pero llega ¡YA!
- Cuidado que vaya a ser un ‘puto trujigay’, de esos que abundan por la plaza.
- Si no llegas en 2 minutos… ¡escucha bien! 2 minutos me largo y no me vuelves a ver en tu vida ¿entendiste?
- Ya estoy llegando… ¿en que parte exactamente estas?

Le digo en que banca del parque estoy sentado y llega Rodrigo en su moto, se estaciona y vuelve a sentarse junto a mí.

- Al parecer, tu amigo te dejo plantado
- No, me llamó, dice que ya esta cerca
- oye kOkO, sin ánimos de molestar ni ofender, pero… tengo unas ganas de estar con alguien.
- … ¿y?
- No se, no te animarías a acompañarme aquí no mas, cerca, hay un telo, podríamos pasarla bien.
- No gracias, paso.
- ¿Por qué?... hay varios que me pagarían por estar conmigo pero contigo lo haría gratis.
- ¿cobras por sexo?
- ¡no es un delito!
- No lo es, pero tampoco es algo como para sentirse orgulloso, ok, no soy cucufato, pero bueno…
- ¿Qué dices? ¿vamos?
- Ya te dije que no, estoy esperando a mi amigo que no debe tardar
- Hace más de media hora que estamos conversando y tu amigo que no aparece
- ¡Kokito! – Julio por fin había llegado.

Me levanté, Julio y yo nos dimos un fuerte abrazo, Rodrigo se levantó y se despide de mi, sube a su moto y arranca, desapareciendo entre los autos.

- Pensé que ya no te encontraría y que habías decidido ir a divertirte con él
- ¡Eres un idiota! Me haces esperar más de media hora y me sales con tonterías
- Pienso recompensarte Kokito
- ¿Así? ¿Cómo?
- ¡Haciéndote pasar la mejor noche trujillana que hayas pasado en tu vida!
- Si piensas que me acostare contigo te equivocas, estoy comprometido y… estoy enojado contigo.

Julio me abrazó y caminamos un par de cuadras así, abrazados y conversando hasta llegar al “lugar prometido”.

Continuara…

jueves, 7 de enero de 2010

A VECES EL SENTIMIENTO DE AYER, SUELE SER EL MISMO DE HOY.


(*) A veces la vida es sumamente jodida… no hay mejor expresión que ésta. Tristemente buscas siempre una esperanza para algo que tiene un irremediable terrible final, algo que tiene en su destino preescrito el fracaso…

Pero a pesar de esto, tú luchas, buscas cualquier vía para reforzar tus sueños y tratas de seguir adelante sin tomar en cuenta los grandes obstáculos que se te ponen en frente, y tú, un ser de inquebrantable terquedad, no paras de seguir ilusionándote…

Dicen que si dejas de soñar, dejas de vivir, pero, en este caso, a veces es mejor morir…

La esperanza es buena pero en algunos momentos es tan cegadora que no te deja ver tu cruda y espantosa realidad… Pisar tierra es mejor y no volar tan alto, tanto que si ocurre una caída difícilmente lograrás recuperarte…

Pero ese pequeño trozo de anhelo nos es difícil de sacar de nuestras almas, pues es tan hermoso imaginarla junto a nosotros. Es como si tuvieras por fin, al menos, un trozo de ella, aunque sea irreal y utópico…

Muchas veces me han dicho que lo mejor viene cuando uno menos se lo espera… Pero ¿cuánto tiempo tengo que esperar para que ese milagro ocurra en mi vida?

(*) A veces el sentimiento de ayer, suele ser el mismo de hoy. (12/02/2001)

jueves, 17 de diciembre de 2009

CUANDO UN AMIGO SE VA, ALGO SE MUERE EN EL ALMA.


Miércoles; acababa de llegar de mi pequeño pero divertido viaje por Trujillo y Otuzco, y traía en un cuaderno algunas cosas que había anotado para no olvidarme de escribir, no solo en mi agenda-diario si no también, en el blog. Llegue temprano a Lima, a eso de las 7 de la mañana, inmediatamente me dirigí a mi casa, me bañe y me puse a escuchar música, tenia sueño, pero no quería irme a dormir.

Recibí un mensaje de texto de mi amiga Sol, preguntándome si ya estaba en Lima, le respondí que si, e inmediatamente le conté sobre mi experiencia divertida en Trujillo, luego me dijo que se vería mas tarde con Macarena que si me animaba a salir con ellas la llamara. Le dije que le pasaba la voz.

Ya en la noche, a eso de las 10 y tanto, recibo la llamada de Macarena, quien me decía que si había visto las noticias, le dije que no, yo no suelo ver noticias, solo las leo, me dijo que había pasado algo malo ¿Qué pasó? Le pregunté, a lo que me respondió “Miguel esta muerto”.

No le creía, era imposible, si yo le había mandado un sms… claro, no me respondió el mensaje “¿a que hora le mandaste el mensaje?” me preguntó Macarena con la voz entrecortada, le dije que al medio día, ella me dijo que Miguel había muerto a eso de las 7 de la mañana.

7 de la mañana, mientras que yo regresaba a Lima, él acababa de morir. Le pregunté que era lo que había pasado, un accidente de transito, un robo a mano armada… ¡¿Qué?!

“Miguel se suicido lanzándose del piso 16 del edificio donde vive” ¡¿suicidio?! ¡¿Miguel hizo que?! No, eso no podía ser cierto. Miguel no es de esos.

¿Qué lleva a una persona al suicidio? ¿Qué pasa por su cabeza?

Miguel era sencillo, había logrado tanto siendo tan joven, jodido como él solo, inteligente, perfeccionista, impulsivo, pero sobre todo… un buen amigo.

No me interesa ahora, hacerle preguntas si lo tuviera frente a mi, no, lo único que me interesaría, es decirle, por ultima vez, que lo quiero.

Descansa en paz amigo, tus motivos habrás tenido para hacerlo, yo solo se, que fuiste muy buena influencia en mi vida. Aun es pronto para asimilar la noticia, le di un fuerte abrazo a tu hermana luego de enterrar tu cuerpo y le dije lo mucho que te quería.

Si solo hubieras dicho algo para ayudarte… pero eso ya no sirve de nada. Ahora ya no estas aquí entre nosotros, espero, de corazón, que estés donde estés, encuentres la paz que buscabas, y ya nos estaremos viendo algún día, para seguir riéndonos de aquellos que alucinaban “leer” lo abstracto, talvez nuestras almas, algún día, caminen juntos por el malecón de La Punta, lugar que te gustó conocer cuando te invite ir aquella tarde de invierno y me dijiste que querías vivir y morir ahí, escuchando el delicioso sonido que hacen las olas al chocar en las rocas. Fácil juntos, algún día, podamos vivir en aquella casa grande, el cual cuando lo viste por vez primera, como un niño grande, sonreíste y me dijiste “esa es la casa que yo quiero Kokito”.

Recuerdo ahora situaciones que pasamos juntos en grupo y sonrío, porque fueron momentos en los cuales éramos sinceros entre nosotros… es entonces cuando pienso que esos momentos nunca mas se repetirán y trato, pero no puedo, evitar que algunas lagrimas caigan.

Te extrañare siempre Miguelin, siempre… gracias por haber sido mi amigo.


*[Miguel no tiene nada que ver con el Miguel que mencioné en una entrada antigua].

lunes, 7 de diciembre de 2009

LA VIDA FUNCIONA ASI


Hablando hipotéticamente:

Digamos que A confía en B y le cuenta algo muy personal. Digamos también que a B "se le chispotea" y se lo cuenta a C porque quiere compartirlo con C.

¿Qué pasó? ¿Acaso B no prometió guardar el secreto? Digamos que B confía ciegamente en C, pero... por algo A no se lo contó directamente a C ¿no? Puede que C se lo cuente a D y a E. Dicho sea de paso... los comentarios de E son bastante estúpidos: Una razón más para no comentarle a E.

Digamos que A tiene ya experiencias negativas al respecto con F, G y H. Por eso que A no les cuenta lo suyo. ¿Qué pasa si D comienza a contar a los cuatro vientos lo de A? Pronto tooodo el abecedario se enteraría, cosa que en un principio A no deseaba.

¿Qué se aprende de esto? Reconsiderar a quien uno le cuenta las cosas para evitar futuras decepciones. No es malo para A, sino para el resto de letras que no se enteraron DIRECTAMENETE POR A.

Hay que tener en cuenta que A no confiará en B igual, aunque así lo parezca. La vida funciona así. Si se traiciona la confianza de una persona, a esa persona le costará mucho volver a confiar en uno.